Blogia
Oceánica

Resaca de recuerdos

Siempre he odiado los domingos. Desde que los trabajo los odio más todavía. No sé por qué la semana no puede tener dos sábados, hasta me conformaría con dos lunes!!! pero los domingos son asquerosos, y no sé si son mejores con resaca o sin resaca, aún no he conseguido decidirme. Un domingo vine a trabajar sin resaca y habiendo dormido 8 horas y era extraño.

Pero hoy es un domingo especialmente raro. No es resaca lo que tengo hoy, hoy es angustia. Angustia existencial como el Pedro de "Tiempo de Silencio", como El Pedro de Luis Martín Santos. Recuerdo cómo me marcó ese libro cuando lo leí para Literatura en COU. Recuerdo que saqué un "excelente" en ese examen, que la profesora (que era y es una bohemia-pija-intelectual encantadora) lo leyó en voz alta en mitad de la clase, sin decir de quién era, cosa que no hizo falta porque gracias a un par de exámenes anteriores: Baroja y Valle-Inclán, todos sabían que el texto era mío (gracias a eso, y a que me puse como un tomate). Me gustaría recuperar ese examen, pero la profesora se jubiló e imagino que en el 2002 como mucho (acabé COU en el 2001) esos papeles acabarían en algún contenedor.

Sin dificultad viene a mi cabeza la frase con la que empecé el examen: "y así, envuelto en un vómito vinoso, Pedro..." Me hice experta en exámenes de Literatura, a mí me emocionaban las clases de Caty, y a ella le emocionaban mis exámenes, era una reciprocidad maravillosa.

Y hoy, 7 años después, muchas experiencias y mucha vida después, me levanto tras una noche en la que fui Pedro. No bebí vino, no fue vino lo que bebí. Anoche yo bebí recuerdos, que angustian mucho más que el vino. Recuerdos y ron, que, aunque habitual últimamente, ha empezado a ser una mezcla explosiva para mí. El ron a lo sumo me deja resaca. Los recuerdos son mucho peores, porque me dejan resaca...existencial también, que es mucho peor que la física. Me dejan resaca y los ojos hinchados...

2 comentarios

Oceánica -

Unos cuantos meses después he encontrado este comentario...gracias Sr/a Anónimo

Anónimo -

Muy bueno y cuanta odiosa razón.